Además de seguir con los talleres en inglés y trabajar con nuestros disfraces y cueros, estos días hemos hecho una salida de lo más interesante: hemos visitado la Laguna de Pitillas, un humedal importante porque en él viven muchas aves muy especiales.

 

La excursión tuvo su miga porque hicimos el camino a pie y lleva un rato llegar de Beire a la Laguna. Eso sí, salimos prontito de mañana para que el sol no nos calentara demasiado mientras llegábamos a Pitillas.

La Laguna de Pitillas, que es bastante grande, es uno de los humedales más importantes de Navarra. Estuvimos viéndola desde el mirador y luego, en el Centro de Interpretaciónnos explicaron muchas cosas de la fauna que allí habita.

 La mañana en la Laguna no fue solo cosa de escuchar y mirar, no, también pudimos tocar picos y plumas de verdad.. pero no de animales vivos. A algunos les dió un poco de repelús, la verdad, pero es que así se aprenden las cosas bien, teniéndolas en la mano.

 Terminada la visita íbamos camino de la piscina cuando Asier encontró un cangrejo de río en unos matorrales. Como el pobre animal parecía un poco perdido, lo recogió y lo llevó de nuevo a la Laguna, seguro que ahora está bien seguro y fresquito.

 Ya en la piscina, todos nos relajamos y nos dimos unos buenos baños. Qué contar, disfrutamos mucho de la sombra y el agua.

La tercera tarde de piscina nos vino muy bien, nos refrescamos y así pudimos hacer el camino de vuelta hasta el albergue sin pasar grandes calores. Y mientras descansábamos, Asier, Mauri y Lorena se esforzaron en prepararnos la velada final, que la última noche tuvimos night party, para despedirnos.

Se acaba el campamento, mañana empaquetamos y volveremos a casa… !Pobre mí, la verdad es que hemos estado muy a gustico!…