Campamentos de verano en Beitu

Casi entrando en septiembre nos toca echar la vista atrás. Nos toca coger perspectiva y ver los pasitos que hemos ido logrando en un verano que pintaba oscuro por la pandemia.

Comenzamos con pies de plomo, con pequeños grupitos en el hostal, reservas de agencias y algunas parejas valientes que necesitaban un respiro de la ciudad.

Conforme pasaron las semanas, siempre con mucha cautela, comenzamos a recibir a los primeros grupos. Empezamos con el ayuntamiento de Rentería y sus dos tandas de chavales que nos devolvieron un poco a la normalidad. A las risas, a los juegos y a las carreras por la finca que tanto nos gustan.

Sin apenas darnos tiempo a despedirnos, el grupo de la Once ya estaba aquí. Una semana muy intensa en la que pudimos aprender y compartir muchísimas vivencias.

Un par de días para coger aire y el Grupo Albatros se hacía con el edificio. Seis días de actividades, de mucha agua y mucha diversión, que nos permitieron pasarlo en grande.

Agosto comenzó con mucha acción en el hostal y los preparativos para los dos últimos grupos que nos aguardaban.

Los dos grupos de Anfas, que han sido la guinda en esta segunda mitad del mes. Una semana de mucha acción y muchas emociones, en la que incluso pudimos hacer un anticipo de lo que será la temporada que nos viene. La ansiada vendimia.

 

Se acerca el otoño, una de las épocas más bonitas y vistosas, que esperamos disfrutar tanto como el verano.

Un abrazo,
Lucía e Iñaki.