Explora la Historia de Nuestro Edificio

Un palacio medieval hecho alojamiento

Sumérgete en la rica historia de Beitu, desde sus inicios hasta su estado actual, donde cada rincón cuenta una historia única.

Evolución del Edificio

Un pequeño resumen de las etapas clave que han dado forma a nuestro edificio a lo largo de los años.

1457-1895

El Palacio

Los primeros escritos en los que se cita al palacio datan de 1457 cuando el rey Juan II se lo concede a mosén Bernart de Ezpeleta. Desde entonces comienza a ser nombrado como Palacio de los Ezpeleza.

1895-1905

los padres blancos

Tras generaciones de Ezpeletas, la familia lo dona a una congregación religiosa en 1895. Pasa a manos de Sociedad Misionera de los Padres Blancos), que realiza algunos cambios importantes en la finca.

1905-1980´s

padres claretianos

Con solo 15 años con el edificio en su poder, los Padres Blancos ceden el Palacio a los Padres Claretianos en 1910. Estos comienzan a utilizarlo como Seminario, albergando en su seno hasta 200 seminaristas. 

1989-actual

alojamiento para Grupos

En 1980 la finca se vende a particulares, cuya motivación es la explotación agraria de las tierras. La Fundación Gaztelan pone en marcha en 1989 el proyecto de albergue que se va desarrollando hasta la atualidad.

Una construcción ya citada en 1457

Los primeros escritos en los que se cita al palacio datan de 1457 cuando el rey Juan II se lo concede a mosén Bernart de Ezpeleta. Desde entonces comienza a ser nombrado como palacio de los Ezpeleza.

Perteneciente a los Condes de Ezpeleta, consta como Cabo de Armería en la nómina oficial del Reino. Nunca tuvo un uso militar y siempre se consideró un lugar de alojamiento para invitados de los reyes de Navarra y la propia familia dueña del inmueble.  Lo regentan, en orden: Bernart de Ezpeleta, León de Ezpeleta, Miguel de Ezpeleta, Ignacio Antoio de Ezpeleta, León de Ezpeleta y Goñi, Agustín de Ezpeleta, Joaquín de Ezpeleta y finalmente José de Ezpeleta, nombrado Conde por Carlos IV, y cuyos restos descansan en la capilla de la Iglesia de San Millán (Beire).

Cambio de rumbo a finales del siglo XIX

Tras las diferentes generaciones de Ezpeletas, la familia decide donarlo a una congregación religiosa en 1895. Desde entonces pasa a manos de Los padres blancos (​Sociedad misionera de los Padres Blancos), que realizan algunos de los cambios más importantes en la finca. Se añaden a la nave central del edificio las dos alas características del mismo y el patio interior se convierte en la actual capilla. Además, según las escrituras encontradas repoblan numerosos árboles en la finca, que siguen todavía en pie.

Con solo 15 años con el edificio en su poder, los Padres Blancos ceden el Palacio a los Padres Claretianos en 1910. Estos comienzan a utilizarlo como Seminario, albergando en su seno hasta 200 seminaristas. Comienzan a hacer diferentes campamentos y colonias con temática religiosa y dan a conocer la finca como lugar de oración.

De explotación agricola a alojamiento

En 1980 la finca se vende a particulares cuya motivación es la explotación agraria de las tierras, con varias generaciones dedicadas a la horticultura, se interesa por ella para seguir llevando a cabo esta actividad. Toda la Finca se dedica a la producción de hortalizas, que da paso a lo largo de los años al cultivo de la viña. Además, durante casi una década parte de la finca se utiliza para la explotación vacuna, dentro de un grupo de ganaderos navarros que vendían la leche de las reses a la cooperativa Gurelesa. 

Desde el primer momento, la mayor preocupación de los propietarios fue el estado del antiguo edificio, que con el paso del tiempo y la falta de uso iba deteriorándose. Después de contactar con distintos organismos, se ponen en contacto con Fundación Gaztelan, que dentro de su filosofía del desarrollo de la Economía Solidaria, impulsa la creación de proyectos para la promoción de empleo y desarrollo de la Comunidad.

Así se pone en marcha el proyecto Albergue de Beire; en un comienzo enfocado a actividades con grupos escolares y que con el tiempo se ha convertido en un Proyecto Turístico y Cultural: Beitu Centro de turismo rural. En estos más de 25 años se han llevado a cabo importantes obras de mejora y restauración del Edificio y se han puesto en marcha distintos Programas de Educación Medioambiental, Culturales, Artesanía y Ocio que persiguen dar a conocer y poner en valor las características y peculiaridades de la Zona Media de Navarra. Tras las grandes reformas de 2007 se llega a la estructura actual dando servicio de albergue y hospedería, que se siguen mejorando a día de hoy para ir actualizándose todo lo que un edificio tan peculiar permite.

una finca con muchas experiencias

BEITU A DÍA DE HOY

El edificio y la finca han sufrido innumerables cambios a lo largo de los más de 500 años de los que están datados. A día de hoy el edificio se usa como alojamiento para grupos en sus dos vertientes: hostal y hospedería. Mientras tanto, las doce hectáreas de finca están dedicadas a huerta, una pequeña viña y una plantación de olivos de diferentes variedades. Se conservan a día de hoy el frontón original del lugar, así como algunas de las edificaciones utilizadas en los tiempos eclesiásticos.