Parece mentira pero los días vuelan en Beire y… ¡ya hemos pasado la mitad del campamento! Todos nos conocemos, hemos ganado confianza, se hacen nuevas amistades y el grupo se ha cohesionado: ahora no somos un simple grupo de chavales, no, lo nuestro es ya.. ¡un montón de amigos!

Ya os comentamos que estuvimos en Olite y también en la piscina, han aparecido por ahí unas fotos nuevas de ese día, así que os las enseñamos para que veáis lo bien que anduvimos en ese bonito pueblo.

Le vamos dando al inglés y últimamente hemos trabajado mucho en los talleres, preparando nuestros disfraces porque tuvimos cena medieval -de esa de comer con cuenco, cuchara de palo, pan y manos-  y teníamos que ir vestidos para la ocasión.

Cenamos personas de la más diversa procedencia: religiosas, damas, campesinos y nobles.. ¡y la verdad es que dimos buena cuenta de las viandas!

También hemos aprendido a hacer nuestros propios collares, pulseras y esas cosas, bisutería lo llaman; y hemos jugado mucho en la capilla, que ahí se está bien fresquito; y en el patio, que es enorme y tiene columnas de piedra y rincones donde puedes esconderte.

Otro sitio que visitamos bastante es la pista deportiva que hay en la entrada, justo detrás de donde aparca el autobús. Ya se cansa uno ahí, sobre todo si el sol calienta, pero es buen sitio para jugar y hacer equipo.

 Nos divertimos mucho en la capilla, sobre todo a la noche, que cuando la luz se va ahí montamos nuestra discoteca.. ¡y todos a bailar con la espada láser! En fin, se acerca la hora de la cena, así que os dejamos por hoy. Todo discurre según lo planeado y vienen días de salidas, agua y más actividades.. Sin casi enterarnos pronto de vuelta a casa. Sí que corre el tiempo, sí..¡Hasta la próxima!